8.3.08

Escuchachachá

Hay un rumor de que lo que uno crea es lo que uno genera después, en la ida real y corriente, a su alrededor. Si escribo de cómo me desangro ya no sé por qué, lo más probable es que encuentre más accidentes para seguir desangrándome en una ambulancia de la vida.

No, una ambulancia no. Un bicitaxi, me imagino en uno con el pecho abierto dejando un rastro de sangre mientras avanzamos por el pedaleo, y yo viendo hacia adentro, cansado, fatigado, casi muerto de no sé qué emoción, qué pensamiento que se persigue a sí mismo, que es la presa de sí mismo. Ah, y mi corazón trata cansadamente de esconderse de mi mirada cansada mientras lo busco.

Y la sangre cae cada vez menos, cuagulándose, como cansada. También.